anónimo

Enero
Empecé el año llena de emoción, sabiendo que terminaba el último año de liceo y que cumplía 18 en junio. 
Febrero
Dormí todo el verano, dormí y leí, leí y dormí. 
Marzo
Empecé las clases. Encaré proyectos estudiantiles que trataban sobre feminismos. Me relacioné con gente nueva y formé nuevos grupitos de amigues para salir. Conocí a una profesora de historia excelente, que me terminó por marcar la cancha y me inspiró para elegir la carrera que voy a hacer. 
Abril
Le festejamos el cumpleaños a una compañera y me puse borracha por primera vez. Me peleé con mi novio pero nos volvimos a arreglar. 
Mayo
Me dieron el boletín y me fue hermoso. Mi novio me contó que estuvo con otra gurisa, el autoestima se me fue a pique y empecé a hablar con la psicóloga del liceo. 
Junio
El 28 cumplí 18 y me hicieron una fiesta sorpresa entre mis amigos y mi familia. Nunca había tenido una fiesta, ni tanta gente en mi cumpleaños, ni tantos saludos ni tantos abrazos. 
Julio
Tuve parciales y me fue bien. En las vacaciones me enfermé y me volví a pelear con mi novio, creyendo que esta vez era la última y que no le iba a volver a hablar. A los tres días nos arreglamos y nunca más nos peleamos. 
Agosto
Empecé a juntarme con mis compañeras del liceo y fue lo mejor que me pasó en el año. Las conocí en sus miserias y alegrías, nos abrazamos fuerte y nos contuvimos entre todas. 
Setiembre
Organizamos nuestra fiesta de egresados. Mi papá se enfermó y lo internaron durante una semana, con mis dos hermanas aprovechamos y pintamos la casa, decoramos el living y alojamos a un amigo que se había ido de la casa por peleas con sus padres. Después todo volvió a la normalidad, mi papá regresó y mi amigo se fue. 
Octubre
En el liceo entregamos parciales, el más importante fue el de historia, que justamente elegí trabajar sobre la violencia sexual ejercida a las mujeres durante la dictadura. Me reuní con expresas políticas y sociólogas; aprendí de género, de feminismo, de patrones de violencia. Aprendí, por sobretodo, que la violencia hacia las mujeres no fue solamente porque eran “subversivas”, sino porque eran mujeres y estaban en la calle y no en la casa, donde debían ser lo que la sociedad quería que fuesen. 
Noviembre
Egresé. Di por finalizada mi etapa liceal, me despedí de profes y de compañeros, me alegré de haber compartido y de haber aprendido. Me fui con mis amigas dos días a la playa. Con mi novio planeamos un viaje. Leí a García Márquez, una amiga me prestó los libros. Primero leí cuentos y novelas cortas, ahora estoy leyendo “El amor en los tiempos del cólera”.
Diciembre
Me busqué un trabajo porque tenía mucho tiempo libre y es así como ahora soy niñera de Benjamín, un niño de cinco años que ama más al fútbol que a los padres.Me anoté en el IPA, dudé si elegir la especialidad de historia o geografía, pero hice un ta-te-ti a último momento y me terminé anotando en geografía. Le conté a mi novio que fui abusada sexualmente cuando tenía 8 años. Pude sacarme un peso de encima, sentir que ya no tenía un secreto.  Es la única persona que lo sabe, y me está bancando como nunca. Me siento mejor. Si hago un balance del año, puedo decir que fue muy lindo. Aprendí muchísimo, me animé a tener una relación a distancia, me volví más comprensiva y más amiga. Entendí que no todo pasa porque es mi culpa, que yo no tengo responsabilidades sobre algunas cosas. Comprendí que a veces la gente se manda cagadas y después se arrepiente, y que está bueno perdonar y seguir. Finalmente, lo más importante de este año fue animarme a contar lo de mi abuso. Algo que tenía guardado, que no podía poner en palabras, lo conté y me siento más liberada. Todavía me cuesta entender, decirlo en voz alta, no sé qué siento, es como una nebulosa y un laberinto donde me pierdo y por momentos me encuentro, y me vuelvo coherente con lo que siento y lo que pienso. Me siento un poco más sana. 

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