cecilia

Les voy a escribir una carta. 

A todos. 

A todos aquellos que más necesite y no estuvieron. 

A todos los que, golpeándose el pecho, juraron, una y otra vez, que éramos compañeros y cuando más necesite no estuvieron. 

Escribo desde el dolor, desde la tristeza.

Escribo más para mí que para ustedes. Porque es necesario liberarme. 

Lo bueno de esto, porque algo bueno siempre hay que poder rescatar, es que encontré nuevas amistades, nuevos hombros, nuevos abrazos, y me sentí menos sola, menos desahuciada.

Tal vez, eran hombros que ya estaban y nunca había notado. 

Los voy a extrañar, porque los quiero un montón, y esa es la parte más dura. Entender que das todo y del otro lado no hay nada, ni una llamada, ni un mensaje, nada. 

A veces me pregunto si ustedes me extrañan. Después se me pasa, porque la respuesta es negativa y entiendo de que si así no lo fuera, ya nos hubiésemos tomado una cerveza fría.

Los abrazo, como nos abrazábamos antes, bien fuerte y apretado. 

Adiós. 

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