heyne

Gordo:¿Cómo va todo? Se que la última vez que me lo preguntaste te dije que estaba todo bien, pero la verdad es que no he dejado los vicios de fuerte y superpoderosa y lo de todo bien no es taaan así.
Esta es la carta que estoy por escribir hace meses, hace casi medio año, la he pensado en mi cabeza alguna noche que otra mientras trato de dormirme, pero recién tengo los ovarios de materializarla, un poco por boludez innata, pero también porque siento que al escribir físicamente todo esto pongo punto final, y aunque estemos mucho mas allá de ese punto, no me siento preparada. Pero, acá estoy con este rejunte necesario en el que escupo todo lo que me faltó decir. 
Hoy, arriba de esa melancolía inexplicable de los domingos, y mas de domingo gris, cuando me desperté había soñado con vos, y tocarte en sueños se sintió tan real que casi lloré cuando me desperté. Porque podré estar bien pero te sigo extrañando, como que me acostumbré a ese estado.
Empecé por el final en vez de por el principio, pero es que el principio se siente tan lejano por un lado y tan doloroso por el otro. Pero vamos al principio. Aquel fin de semana nefasto, me volví llorando desde Maldonado hasta casa, y estuve así unos cuantos días mas, con esa sensación de quererme arrancar el dolor de adentro del pecho y no saber cómo carajo se hace. Porque así como me había olvidado de cómo era sentir amor por alguien, también me había olvidado de lo que se sentía cuando te lo sacaban. Si gordo, sentí amor por vos, cuando me cantaste «canción con vos» en nuestra primera cita me tuviste. Todavía siento amor, porque una cosa no quita la otra.El otro día alguien preguntaba en twitter como se daban cuenta si estaban en el horno con alguien y y dije que cuando no puedo parar de sonreír ni haciendo fuerza. Después de nuestra primera cita estuve un par de días así, todavía tengo la foto que le mandé a mis amigas diciéndoles «péguenme que estoy con esta cara de boluda hace horas», si la ves te morís. Ese día, cuando iba manejando atrás tuyo me iba mordiendo para que no me vieras con esa cara por el retrovisor. Ahora, mientras escribo ésto y me acuerdo de ese momento sonrío igual, que pelotuda. Y ya que estamos de confesiones, esa noche dormí con la remera que tenía puesta porque tenía olor a vos.
Bueno, vuelvo a volver al principio, en el momento de crisis de tristeza, caí en la cuenta de que necesitaba hacer cosas que me hicieran feliz, ocupar mi mente en algo y que ese algo me diera alegría, aunque fuera a corto plazo, como droga para el corazón. Así fue que acepté la invitación de Flor para ir a visitarla al otro lado del mundo, a 15 horas de diferencia y no se cuantos miles de kilómetros. Mi plan era perfecto, tenía un mes de planear el viaje y un mes de viaje, dos meses de anestesia asegurada. 
Bueno, el plan era perfecto pero la práctica no tanto. Todos los días quería contarte lo que estaba viendo, o que lo vieras conmigo, porque si antes admití el amor y esta carta es un desahogo vamos a fondo. Yo con vos quería todo, y cuando digo todo es realmente todo. ¿Te acordás el día que no quise cenar porque me sentía mal del estómago y vos giraste la cabeza cual niña del exorcista preguntando » ¿y eso?» ? No me había caído algo mal como te dije, hacía días que le tenía asco a casi todo y solo quería comer un par de cosas de forma arbitraria y antojadiza. Tenía un cagazo bárbaro por mas que la matemática no encajara en la ecuación. Tranqui, al final fue un susto nomás. Pero más allá del enamoramiento, me di cuenta de que con vos quería todo cuando el test dio negativo y a pesar de que sentí una tranquilidad inmensa, también sentí una especie de pequeña tristeza (para mi también fue una sorpresa sentir eso). Que loco, sos la primera persona a la que se lo cuento, ni siquiera se lo conté a mis amigas/hermanas, porque si abro esa puerta no se lo que puede salir, pero se que volvería pila de casilleros para atrás.
Como buena overthinker que soy, en todos estos meses no paré de preguntarme qué pasó, porque algo pasó, uno no se desenamora así de un segundo al otro, no porque diga que estuvieses tan enamorado de mi como yo de vos, porque soy intuitiva al carajo y se cuando hay algo y cuando no, y cuando empiezan los problemas. De hecho, eso fue lo único que te pedí siempre, que me contaras lo que te pasaba, pero no. Tengo mis teorías, algún día lo sabré, o no, pero posta que hasta me pregunté si habría dicho algo dormida que te molestó, ese nivel de psicosis te lo regalo, no lo quiero, no me gusta esa versión de mi. Pero entre todas esas teorías, tal vez por ego, o tal vez porque sea menos doloroso, a veces creo que te sigo importando, como el otro día me escribiste preguntándome por una película, me sonó a excusa, la misma excusa que usé yo el día después, porque me importaba tres carajos la película pero aproveché la oportunidad de sacarte charla, de darte a entender que podemos hablar, que ya no estoy enojada.
Porque si, estuve recontra enojada, pero se me pasó. Me di cuenta de eso hace poco, un día que pasé por el lugar en el que estaba cuando me mandaste el primer mensaje y yo dudé en contestarte. Es de esas cosas que yo se que nadie mas en la tierra se acuerda, pero yo si, vos sos muy de acordarte de detalles así que capaz que también. Pero era de esos momentos en los que tenés como una sensación de que está pasando algo importante. Resumiendo, pasé por ese lugar y me quedé viéndolo con una sonrisa, con mezcla de alegría por haber vuelto a sentir y tristeza por lo que ya no es, pero sin enojo al fin, y al final no se si eso es peor o no. En teoría si, es mejor, pero sin enojo se extraña mas.
¿Por qué escribo ahora? Porque ya era hora, así que puse tu disco preferido y arranqué a escribir dejando que salga todo lo que tenga que salir. Después de tantos meses lloro mucho menos, pero a veces lloro igual y ahí pienso que si logré vivir sin mi mamá puedo vivir sin quien sea, hasta vos y se me pasa un poco.
Bueno, me despido, o te digo hasta luego, porque todavía tengo ganas de ver películas de cualquier cosa menos de terror con vos y de que plantemos paltas que nunca vamos a comer.Te quiero,Yo.

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