juli

Hola ¿Hola? Qué raro hablarte sin que estés del otro lado.

Qué raro que sea la única forma en que pueda dirigirme a vos. 

De otra manera, no me animo.

No me atrevo porque para ello tendría que juntar todos los pedacitos de mí que quedaron tirados por ahí y eso lleva tiempo y si vos no quisieras hablarme sé que me voy a romper de nuevo. 

Pero no tengo energías ahora como para armarme de nuevo.

Por eso te cuento por acá, que ayer soñé con vos. Pensé que no me acordaría ya de tu cara y de tus besos y tu voz, pero en mi inconsciente estaba todo fresquito.

Estabas al otro lado de la mesa. Yo te decía que había visto a tu hermana caminando con tu sobrina y me habían invadido unas ganas locas de correr a abrazarlas y abrazarte a vos a través de ellas. Entonces se me escaparon algunas lágrimas. Ahí cruzaste la mesa, me agarraste la mano y me miraste con ojos de todo va a estar bien.

¿Va a estar bien? Quisiera oírlo de vos. Quisiera saber de vos y no solamente en mis sueños, porque ellos hablan más que nada de mí. 

Quiero saber si seguís trabajando en lo que no te gusta tanto, si terminaste de cursar esas materias, si seguís viviendo con tus padres, si te seguís peleando con tu madre.

Quiero saber si, al final de todo, te dejaste de comer las uñas. Yo no. Un día me enojé con mi madre porque me hizo ese gesto tan tuyo de sacarme los dedos de la boca y yo no soportaba entonces todo lo que me hiciera acordar a vos. 

Ahora sí. Ahora te busco a propósito porque tu recuerdo se me pierde a veces y no quiero que se vaya. 

Supongo que es por eso que dos por tres aparecés en mis sueños, es mi única forma de tenerte cerca. 

Supongo que el no saber nada de vos es lo que me hace inventarte en algún bondi y ponerme nerviosa pensando que me miras desde el fondo. 

Supongo que así se me van a pasar las ganas de escribirte en la vida real, decirte para vernos y esperar a que me contestes un sí o disponerme a juntar mis partes rotas otra vez.

Pero hasta que no lo haga, hasta que no me recomponga del todo te seguiré escribiendo por este medio Te seguiré extrañando en mis sueños.  Me seguiré imaginando cómo será tu vida ahora. 

Te seguiré buscando en los bondis y los boliches hasta que un día te encuentre de verdad, capaz por 18 de Julio, crucemos miradas una vez, nos reconozcamos a la segunda, y alguno de los dos junte el valor para acercarse y preguntar un cómo va. 

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