la yole

enero

me reamigué con mi adolescencia. todo ok que vivan las amistades y mi pueblo, donde creen que soy una niñita llena de dulzura pero en realidad un desastre.

febrero

dejé a un chongo machista que me resultaba muy sexi hasta que saltó la chafi. les conté las razones a las pibas y ay el drama.

amo colectivizar el escándalo.

un golpe duro pero no letal en todo lo que es la heterosexualidad. si odio a los machistas y me asustan los feministos, cómo es que todavía me gustan los hombres.

marzo

qué cosas pasan en marzo. tuve que entrar a google fotos para que las nubes me recuerden quién era en esa metáfora de lunes anual. dice que fue el principio de la convivencia con mi hermana de dieciocho y todo lo que es marchar juntas y cantar canciones de julieta venegas hasta que nos agarre sueño. bueno también estudiar y rendir finales

abril

mes de las crisis existenciales y el inicio de la bandita de amigues – sinónimo de leer mis poesías en público y dibujar más. todo muy lindo pero también empezar terapia y dejar a las dos semanas porque qué miedo.

mayo

un mensaje de papá: los fetos quieren ser ingenieros y los matan. vos naciste y decidiste ser jipi.

no soy jipi pero re sí.

junio

mi hermana y roommate serena se quebró haciendo de pollo en una clase de teatro y la convivencia se transformó en cuidarla y hacerle pochoclos. mucho más de julieta venegas y una playlist en spotify para recolectar las mejores canciones. léase arjona abel pintos shakira y floricienta.

media sanción en el congreso vigilia llanto frío canciones varias y anginas colectivas.

julio

volví al pueblo. pensé que dejaba la plata por dos semanas pero resultó que de repente en agosto partiría para brasil a dar clases de español. así que bye bye la plata. aún no volví/vos podés creerlo, hermana.

agosto

primera vez de un montón de cosas: viaje en avión/vida sola en otro país/trabajo. un montón de miedos y alta ansiedad pero todo piola divino. me quedo con la sensación de dejar la campera de invierno y arribar a los treinta y seis grados de río en pleno invierno. ah y el miedo de no entender ni el oi todo bem? y tener cuatro meses de solo eso por delante.

septiembre

todo tipo de novedades. la costumbre se hizo a un lado y de repente se volvieron cotidianas la sorpresa y el miedo y la adrenalina. conocí muchas cosas personas lugares y mi autopregunta aún no resuelta fue

qué elementos forman mi religiosidad?

octubre

vivir sola en un país donde ganó la

derecha

fascista

bolsonaro

me rodean fachos o qué otra explicación encontramos?

noviembre

no me enamoré de nadie. logro o fracaso?

diciembre

volví de sorpresa y todo lo que eso implica. paa lo que extrañaba los abrazos de verdad. viste que todo bien, re cariñoses les brasileres pero ningune me abrazó como mis amigas o mi familia. y nada, caer de sorpresa fue muchas emociones.

lucila dice que todavía estoy llegando. no sé si es tan así pero hoy es el último día del año y yo un poco siento que el mío terminó en agosto porque después fue como un super trance/un corte. no sé, no lo sentí mi vida. como si me hubiesen puesto cuatro meses en las zapatillas (ojotas, mejor) de otra piba. más aventurera y valiente que yo.

y ahora qué pasa?

***Compartí este artículo :)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.