lelefunpeople

Ese instante de energía en el que te ibas hacer el mate y algo para desayunar. Pero esta acción queda hecha a medias, interrumpido por el llanto del pequeño que quiere tetear. Ahí, te sentas en el sofa, buscas una postura cómoda, lo enchufas a la teta y mientras lo estas mirando, envuelta de ternura. Sentís las tripas que crujen y como se avecina la ola de sueño y cansancio. Pero no te importa, porque el pequeñito esta en tus brazos. En el mejor lugar. Este podría ser mi hogar.

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