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  1. Febrero 2019, tengo una vida bastante estable y feliz. Años costó conseguirlo, pero después de tanto remar, llegué.
  2. Vivo con mi novio y mi perra. A veces me enloquecen, a veces los amo. Me dan el espacio para amarme y encontrarme conmigo.
  3. Enero fue un mes largo pero llegaron hermosas noticias alentadoras.
  4. Aún sigo pensando en retomar el gimnasio o meterme en dietas para poder sentirme más “cómoda” con mi cuerpo y “llegar al verano” (al cuál definitivamente no llegué).
  5. Estoy aburrida de mi trabajo.
  6. Extraño a mi abuela, aún le hablo.
  7. Lloro con el 80% de las peliculas/series.
  8. Si tuviera la capacidad económica y un terreno suficientemente grande tendría un refugio de animales y un comedor público.
  9. Creo que el amor salva (entendiendo el amor puro hacia la familia, amigos, pareja y todo ser vivo).
  10. Quiero a mi madre, padre y hermano mucho más de lo que se los hago saber.
  11. Manejo un Volkswagen UP azul.
  12. Estoy escribiendo un libro.
  13. Voy al psicólogo.
  14. Aún guardo secretos que nadie sabe, que aún en las noches de lluvia lloro.
  15. En estos últimos años tengo la lucha por mis ideales marcados a flor de piel.

Tengo 30 años y viví casi todo lo que va de mi vida en Montevideo. Hace un tiempo me mudé con mi novio y mi perra, ahora ya lo hicimos 6 veces. Ya no vivo en Montevideo y me encanta. Enero fue un mes largo pero lindo, al final llegaron hermosas noticias alentadoras. Se podría decir que, hoy, febrero 2019, tengo una vida bastante estable y feliz. Costó años conseguir algo así, mucha remada llanto y lágrimas pero llegué. Estoy aburrida de mi trabajo, me gusta pero me aburrí. Creo que es lo que me falta cambiar. Amo vivir con mi novio y mi perra, pero a veces me enloquecen. Amo que pese a vivir de a 3, ellos me den el espacio para amarme y encontrarme conmigo (eso no siempre pasó).

La realidad es que me río bastante, me encanta, pero también lloro, mucho. A veces extraño a mi abuela, aún le hablo y lloro, aún guardo secretos que nadie sabe, en las noches de lluvia los lloro. Lloro con el 80% de las películas/series. También lloro porque quiero a mis padres y hermanos mucho más de lo que se los hago saber, siempre me fue dificil expresar, abrirme, ser sincera con lo que siento. Aún sigo pensando en retomar el gimnasio o meterme en dietas para poder sentirme más “cómoda” con mi cuerpo y “llegar al verano” (al cuál definitivamente no llegué). A veces también lloro por eso, por la imposición y presión social. No lloro como antes igual.

En estos últimos años tengo la lucha por mis ideales marcados a flor de piel. Voy a marchas, encuentros, leo y me informo mucho. Si tuviera la capacidad económica y un terreno suficientemente grande tendría un refugio de animales y un comedor público. Creo que el amor salva (entendiendo el amor puro hacia la familia, amigos, pareja y todo ser vivo). Yo me salvé hace poco, el amor me salvó. Mi pareja, mis amigas, mi familia lo hicieron. Ahora estoy escribiendo un libro, voy al psicólogo y aprendí a abrirme. Escribo. Manejo un Volkswagen UP azul, paseo y escribo. Cuando puedo paro frente al mar y escribo.


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