mersinfiltro

No me gusta la gente que se queja
pero me quejo muchas veces de muchas cosas.
Me gusta comer carne, como un montón de carne pero entiendo y me mueve mucho todo lo que los vegetarianos intentar cambiar.
Soy muy familiera, sin mis padres o mi hermano
me muero, de eso estoy segura
pero me vivo queriendo ir de casa,
dejar de vivir todo el tiempo, todos los días juntos.
Claro que eso me hace sentir horrible, siento que de alguna forma los estoy dejando y yo alejándome, me da miedo y culpa pero entiendo también que es parte de la vida, de mi vida y necesario para crecer.
Vivo dando consejos que nunca aplico en mi vida
pero siempre le son útiles a los demás.
Recomiendo siempre perdonar pero hay cosas y personas a las que solo yo sé que no puedo perdonar por más que quiera y ponga todo de mi.
No me despego de mi teléfono, aunque a todo el mundo le respondo que exageran cuando me recalcan eso mismo.
Creo en el amor primera vista pero no estoy segura de haberlo vivido alguna vez.
Organizo viajes a muchos lugares por el mundo pero me da pánico alejarme de mi paisito, de mi gente y de mis rincones de paz.
Siento amor y respeto por el mar, sin embargo hace 2 años me metí a surfear sin saber nadar.
Soy egoísta cuando muchas veces no quiero incluir a otras personas en las costumbres que tengo con mis amigos. Pienso que es egoísmo por miedo, miedo a perderlos o a que me reemplacen, aunque sé que jamás harían algo así.
Me gusta demostrar cariño; abrazar, acariciar, dar besos o rozar a las personas que quiero
pero a veces me freno para dejar que me lo demuestren a mi, porque ya he dado tanto sin recibir que dudo un poco al dar y que no me vuelva ni la mitad.
Amo a mi perro, tanto que le daría mi cajón entero de medias para que juegue con tal de que nunca me falte. Eso no quita que lo quiera matar cuando a las 7 de la mañana tengo que salir con medias distintas porque me roba una de cada par.
No me gustan un millón de cosas de mi cuerpo pero no cambiaría ninguna, porque soy consciente de que no las odio por mi misma si no por un ideal de belleza impuesto que no comparto pero muchas veces admito que me nubla y me hace querer recortarme la mitad del cuerpo a tijera limpia.
Odio la impuntualidad pero nunca llego primera a ningún lugar.
Soy fanatica de muchas cosas sin embargo odio el fanatismo.
Me gusta mirarme en el espejo, hacer caras o hablar, no por egocentrismo ni porque me guste mi cara, me gusta imaginarme o tener una idea de cómo me ven los demás, cuando me río, me enojo o mientras hablo. En el fondo sé que es al pedo porque las percepciones son personales y nunca compartimos al 100% la forma de vernos o ver a otros.
Escribo mucho pero no me gusta leerme, prefiero leer a otros, siento que así los conozco, aunque lo que leo no sea verdad.
Soy valiente como para enfrentarme a un ejército por los que quiero o una causa en la que creo pero por otro lado soy débil y me muero de miedo cuando tengo que hablar de mis problemas o de las cosas que me duelen. Tal vez porque siempre intento dar una imagen de persona fuerte y haciendo eso, estoy bajando la muralla invisible que yo misma me armo, no sé, ideas.

Podría decir que con esto y un par de cosas más me defino, como en un currículum vitae pero nunca me gustó hacerlo, tengo claro que definirse es limitarse y a mi me gusta cambiar todo el tiempo.
Hace poco entendí que con el cambio crecemos, no siempre por las buenas pero a veces las malas enseñan más. Creo que eso es lo que más me gusta de mi, tener la capacidad de entender, de ceder al cambio y nunca definirme de una manera exacta.

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