molly

Tengo 20 años. La edad de una persona es lo primero que me gusta saber de ellas, y por eso empiezo por ahí. Nací en Montevideo donde viví allí casi toda mi vida. 

Soy de libra y aunque diga que no creo en esas cosas, cada tanto leo mi horóscopo y me es inevitable no creer un poquito en ello.

Cuando era niña hice ballet, muuuchos deportes y fui a clases de guitarra. Descubrí que la música no es lo mio, aunque me encanta escucharla, no estoy hecha para tocar ningún instrumento porque soy malísima. 

Amaba usar los vestidos que mi abuela me hacía, o disfrazarme de princesa usando tacones rosas y coronas de juguete, pero al ser la única niña de la cuadra de mi casa tuve que conformarme con jugar al fútbol en la calle, o hacer carreras en bicicleta con mis amigos varones. Aunque me quejara un poco, me encantaba. 

A los 8 años me caí de la cama bailando canciones de floricienta, terminé pasando la madrugada en emergencias y llegué a casa con una cicatriz de unos 10cm en la pierna. Será por eso que bailar es de las cosas que más detesto hacer en público. Traumas de la infancia tal vez. 

Leer me apasiona. Pienso que mi amor por la lectura comenzó cuando lei por primera vez “El Principito” libro que leí en una tarde de navidad. Comparto ese amor por la lectura con mi madre. Con quien también comparto amor por la historia. Tenemos una enciclopedia de historia universal que la leía como si fuera un libro de cuentos. Creo que de mi padre no heredé nada, o tal vez la simpatía que nos caracteriza. 

Odiaba a los gatos hasta que tuve uno. Ahora tengo dos, y pienso adoptar más cuando tenga mi propia casa.

Mi adolescencia estuvo bien, fue bastante normal, excepto por las inseguridades con mi cuerpo que me perseguían todo el tiempo y los demás contribuían a hacerme sentir peor con comentarios innecesarios. 

Ahora ya no me importan tanto, pero mirarme al espejo desnuda y sentirme bien conmigo misma sigue siendo un tremendo desafío.

No me gusta la gente quejosa pero quejarme es de las cosas malas que se me dan bien.

Me desespera la gente indecisa pero me defino como la indecisión en persona. 

Lloro cada vez que me enojo porque no sé enojarme de otra manera. 

Nunca había llorado de felicidad hasta que el amor de mi vida me cantó una canción para ayudarme a dormir. 

Me encanta escribir pero no me gusta que me lean porque siento que todo es horrible. 

Soy horrible dibujando y por eso nunca juego al pictograma. 

Me encanta el mar pero para mirarlo de lejos, meterme al agua sola me da mucho miedo. Miedo que aún no sé en que esta fundado porque nunca me pasó nada traumático. Supongo que simplemente me da miedo estar allí sola e insegura. 

Sé que no tengo que pensar tanto en mi futuro pero es más fuerte que yo. Tener todo un poco planeado me da cierta paz.   

Me abruma la soledad y me da mucho miedo encontrarme sola en el futuro. 

La distancia se hizo mi enemiga cuando me mudé lejos de todos mis amigos y familia, y ahora que tengo a mi novio lejos es aún peor. Me da miedo que la distancia nos haga mal. 

Creo que es muy difícil auto definirse, pero las cualidades, defectos, gustos y disgustos de una persona la hacen única y no es necesario encontrar una sola palabra para definirla.  

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