molly

Enero
Comencé el año en la playa mirando los fuegos artificiales con mi familia. En ese mismo momento me di cuenta que el año que había pasado no había sido tan malo, y me emocioné un poquito. Pasé el resto del mes en Rocha yendo a la playa y de fiesta con amigos; me divertí. 
Febrero
Volví a mi casa. Estudié mucho para un par de exámenes mientras pasaba alguna que otra tarde entre libros y resúmenes en la playa.A mitad de mes, por fin, pasé un dia con alguien que era muy especial y me llené de ilusiones.Terminé este mes frustrada porque los nuevos horarios de la facultad me impedían seguir cursando inglés por el resto del año.
Marzo
Aquellas ilusiones se hundieron, pensar en esa persona que solía ser especial me derrumbaba por completo. Volví a Montevideo para cursar mi segundo año de facultad. No me sentía emocionada, ni contenta de empezar y aparecieron mis dudas sobre la carrera que estaba siguiendo. 
Abril
No hice mucho más que pasar tardes estudiando con mi amiga de facultad, ir a clases que no me llamaban la atención y me aburrían demasiado. Pero era lo que tenia que hacer, al fin y al cabo por algo había elegido esa carrera. Idas a Cuchilla Alta para visitar a mi familia, que era donde vivía. Estar en casa siempre me hacía sentir mejor. 
Mayo
Parciales y trabajos prácticos por doquier. El ánimo por el piso. Luego de ese período me hice tiempos para juntarme con amigas y ponernos al día. Las tardes con amigas me hacían sentir que no estaba sola y me hacían escapar de la rutina que comenzaba a odiar, y recién era el cuarto mes del año. El 17 fui al concierto de Pablo Alboran en el velódromo con una de mis mejores amigas y fue hermoso.El 23 me habló un chico que no conocía por Twitter, y desde ahí no paramos de hablar ni un solo día. 
Junio
Último mes del semestre. Estaba agobiada por la facultad. Las últimas dos semanas de clases fueron un caos para mi. No me sentía a gusto, quería dejar esa carrera que no me convencía en absoluto. Pero tenia miedo.Ese mes me replantee tantas cosas, tantas decisiones que ahora creía erróneas que mi mente pedía a gritos un poco de paz. El 15 vi al chico del 23, nos encontramos por primera vez a ver una orquesta. Estaba feliz.
Julio
Terminé las clases. Volví a mi casa para el receso. Tomé la decisión más importante, creo yo, de mis 20 años de vida: decidí dejar la facultad. Dejé de pensar que seguir era lo correcto, porque si lo hacia era para complacer a otros pero no era lo que yo quería. Me sentí liberada, al fin. Sabía lo que quería comenzar el año siguiente, de eso sí estaba segura. Alguna que otra salida importante también fue característica de éste mes; el chico del 23 me llevó al cine y mis amigas a larguísimas charlas de esas que pasan horas y no te das cuenta. 
Agosto
El 11 de agosto pase el día con el chico del 23 y comenzó a ser mi mejor compañía. Nos veíamos cada jueves.Decidí que en ese semestre terminaría dos materias que me quedaron pendientes del primer año y a mitad de mes comencé las clases. 
Septiembre 
El 6 de septiembre el chico del 23 y yo nos hicimos novios. Me hacía (hace) muy bien.  Retomé una serie que había dejado hacia tiempo.El 24 fui al concierto de Morat con todas mis amigas. Me fui muy feliz. Fue un mes bastante tranquilo.
Octubre
En el mes de mi cumpleaños estudié muy tranquila para los parciales, festeje mis 20 años y tuve diversas salidas.El 24 me fui a Buenos Aires de paseo por seis días. Extrañaba un montón. Cuando volví a Uruguay fui directo a casa con mi familia. 
Noviembre 
Terminé las clases por fin y volví a casa. Jugué mucho con mi hermana menor a quien extrañaba, y con mis gatos. Pasé mucho tiempo con mi novio, amigas y familia.El 30 de noviembre encontré mi cuaderno de notas y comencé a escribir un poco lo que sentía.Estaba feliz. 
Diciembre
El 5 me corté el pelo, muy, muy cortito. Quería darle un adiós, de alguna manera, a ese año y empezar de nuevo y diferente.Aunque no fue un mes muy distinto a los últimos dos meses, el 11 di mi último examen y por lo tanto ya estaba totalmente libre. Unos días después, el fin de semana del 15, volví a cuchilla alta y la noche de ese mismo día la pasé en la playa con mi chico del 23. Cosa que repetiría miles de veces. Termino mi año pensando que tomé muchas decisiones importantes, y aunque al principio la pase derrumbada por alguien que no valía la pena, hoy puedo decir que estoy cada día más feliz.

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