nica

Escribo cuando me desacomodó, cuando desbordo de alegría, escribo para estar en paz conmigo misma, para aliviar el alma y que las palabras me envuelvan.

Hace días intento llenar de gritos una hoja en blanco y no puedo, como si algo me silenciara, como si no existieran palabras para expresar algo que esta ahí, que no puede escapar de mi. 

Por primera vez mi cabeza no puede pensar en ayer, ni en mañana.

Algo me aferra a estar hoy, acá, como si después de un sacudon haya echado raíces para no volar, para perder el miedo.

Empiezo a entender que a veces no hay nada que decir ni que reflexionar, hay momentos de la vida qué hay que esperar que pase el temblor, abrazarse y no pensar. 

Así fue mi año, así se va este año, en silencio, sin nada que decir, sin buscar más explicaciones, sembrando algunas certezas y muchas dudas para seguir pensando que algún día nos volveremos a encontrar en algún lugar…

Enero 

Mi piel se llenó de sol y de mar, entre risas de amigos se apagaron las preocupaciones por un rato, en una hoja escribí todo lo que necesitaba de mi y del año. 

Febrero 

Momento de armar la valija, de perderme un rato, de escapar de mi misma. 

Primera vez viajando sola, primera vez en Europa, Salamanca me espero para mostrarme otra forma de vida, otras costumbres. Y yo traté de sellar en mi retina cada lugar, cada momento. 

Marzo 

Hora de cambiar de lugar, de conocer otras ciudades, de pasar muchas horas en un bondi, de lugar a lugar, leyendo un libro, acompañada del chocolate. 

Mi esfuerzo por recordar cada rincón de cada lugar, temiendo olvidar cada momento.

Me quedo con las ganas de pasar un rato más en Barcelona, de agarrar una bici y recorrer sin rumbo la ciudad, la paz que encontré entre las montañas de Suiza, el misterio de Venecia y tal vez le de una segunda oportunidad a Paris.

Pocos días, muchos lugares, la promesa de volver a algunos de ellos, de seguir caminando por otros lugares que no conocí, las ansias de subirme a un avión de nuevo. 

Abril 

Mi cumpleaños nro 25, me hizo cuestionarme el rumbo, pensar en donde quiero estar antes de seguir cumpliendo años. El ruido de mis pensamientos no me dejo ver lo más importante, mirar al costado y ver quienes estaban y han estado siempre.

Hoy no puedo pensar en ese día sin sentir nostalgia y pensar que fue la última vez que vi a una amiga, y si hago fuerza por recordar no recuerdo ningún cumpleaños sin ella desde que la conocí. 

Mayo 

Empezó el frío, se inauguró la temporada de calienta camas, del té con limón y las series en la cama.

El mes paso sin llamar la atención, entre idas a la cancha, salidas con amigos, siendo bondadoso por lo que se iba a venir. 

Junio 

Mi mente se nubla al llegar acá y todo pierde un poco de sentido.

Así sin aviso se fue una amiga, nadie está preparado para las despedidas, pero esta se llevo una parte de mi alma, recuerdo que ese día fue infinitamente triste, oscuro y desgarrador. Puso en jaque todas mis convicciones, mis creencias, el sentido de mi vida.

Julio 

Después de un sacudon de tal magnitud no puede seguir un mes significativo.

Y así de intrascendente fue, transcurrió entre partido y partido del mundial, no deje de ver ni uno, pero como no alcanzaba para ocupar todo mi tiempo y mis pensamientos empecé a cocinar comida saludable, galletas de avena, muffins de arándanos, panqueques proteicos, me obsesioné buscando recetas y como todas las obsesiones que he tenido, duro solo un mes.

Agosto 

Desde hace unos años hay algo que no puede faltar en mi año, y eso es ir a ver a Nacional en otro país, conocer un nuevo estadio, renovar la ilusión de algún día lograr algo grande, pero no voy a hablar mucho de esto porque se me irían varios renglones hablando de fútbol y en definitiva eso pasa con las pasiones. 

Setiembre

Arranque un trabajo honorario, mis dos pasiones son el fútbol y la psicología deportiva. Entendí que era momento de hacer lo que me gusta, sin importar las condiciones. Sin pensar en lo material. Esto sin duda marcó un nuevo camino. 

Octubre 

Necesitaba un respiro, un descanso del trabajo, del posgrado, un descanso de la rutina, del ir de acá para allá todo el tiempo. 

Viaje por primera vez con una compañera de trabajo que con los meses de convirtió en una amiga, y de tantas cosas en común que tenemos, lo que decidió ese viaje es el amor por la playa, por pasar horas metidas en el agua y al sol. 

Cuando volví supe que me tenía que ir, que necesitaba con fuerzas escapar de mi trabajo, al fin y al cabo nadie quiere estar más de 3 años en un call center habiendo pasado 5 años en la facultad. 

Era hora de ser yo, trabajar de lo que me gusta.

Noviembre

Entendes que se empieza a ir el año, comienzan las despedidas, vas terminando las clases.

Expuse por primera vez en un congreso, compartí con otra gente el amor por lo que estudio, y de lo que quiero trabajar toda mi vida. 

Y cuando se estaba yendo el mes una propuesta de trabajo.

Diciembre 

Presente un proyecto para hacer efectiva esa propuesta y quede, al fin le puse fecha de término a mi trabajo. Eso sin duda es lo más importante de este mes y tal vez del año.

Escapando un poco de lo qué pasó mes a mes, conectándome por un momento con las emociones puedo concluir diciendo que fue un año que movilizó todas mis estructuras, qué pasó sin más, pero se llevó consigo una gran parte de mi. Siempre lo voy a recordar como un año triste pero que marcó un antes y un después.

Me compre una agenda que como todo año no voy a usar y allí anote todos mis sueños y metas del 2019, pero ahora se que depende de mi, que si lo deseo con fuerzas y me esfuerzo todo se va a acomodar. 

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