paula mal

Está por terminar el año en el que nos conocimos y, cuando pase el tiempo será muy difícil no pensar en el 2018 sin pensar que fue nuestro año. 
Te amo con el alma amor mío, y por ahora lo único en lo que trabajo es en mantener todo este amor intacto, como algo hermoso que pasó alguna vez en nuestras vidas. Quiero que sin importar cuánto tiempo pase, podamos recordar cada día que nos sucedió como algo que nos hizo ser humanos y que nos hizo sentir y crecer, pero con una sonrisa honesta. 
Te escribo otra carta más, entre las muchas que te mandé, para agradecerte la vida y lo que vivimos. No es que quiera tapar el sol con un dedo y hacer como que no existe todo este dolor que aún no se borra, pero te lo digo tan abiertamente porque sé que un día dejará de ser así para ser nostalgia o cualquier otro sentimiento que vale la pena guardar. 
Nos encontramos un día en medio de temblores y para mi, fuiste en mi vida como un terremoto hermoso, como ese acontecimiento que te cambia la vida entera y que no te deja alternativa más que cruzar por entre la incertidumbre, que te obliga a perder el miedo y que al mismo tiempo te deja ver lo afortunado que eres. Fui muy afortunada de conocerte. 
Eres y serás para siempre mi desastre natural favorito y jamás sabré cómo agradecértelo. Sobre todo cuando me trajiste calma de nuevo y entonces logré dormir en el cuarto piso de un edificio tranquila, feliz, satisfecha y me ayudaste a sentirme no solo en paz sino también querida. 
Gracias por dejar abrazarme de tu torso cuándo más miedo tuve porque algo saliera mal con la anestesia que conllevo la decisión de no ser padres, cuando tuve miedo por tonterías, cuando me enojaba con mi madre, cuando odiaba la casa en la que vivía, cuando aún abrazada a ti me sentía infeliz. Pero sobre todo te agradezco cuando estuviste ahí mirando la ruta del taxi como vigilando que todo saliera bien y llegara bien a casa; o cuando esperabas a que me subiera a la bicicleta y me mirabas alejarme; por las pocas veces que bailamos; por cuando así abrazados me dejaste respirarte de cerquita y sobre todo por regalarme los orgasmos más puros que antes no había conocido. 
Gracias.
Solo deseo que si a tu vida llegan nuevas tormentas, temblores o huracanes, sean solo para que te des cuenta que sí mereces que la gente te ame. También para que puedas ver y sentir lo capaz que eres de poner el corazón en lo que quieres, por amor y ya.
Te mereces la vida entera, te mereces también el amor más bonito. Te mereces todo lo que quieras y siempre quise regalarte mis ojos para que lo vieras. 
Solo por favor cuando encuentres eso de nuevo no lo dejes ir. Es que es así, todos los días volver a elegir a la misma persona, al mismo amor, en las buenas y en las malas. No te dejes volver a atormentar por el futuro, no dejes por favor que te vuelva a comer la ansiedad y la duda de sentir que te estás equivocando. Solo cada mañana vuelve a tomar la misma decisión que tomaste el primer día. 
Quizás nos faltó eso, o nos faltó fe en nosotros o inteligencia, o ganas, o amor, o sentirnos libres o voluntad. No lo sé y nunca voy a querer saber la respuesta correcta. 
Sé que el tiempo es menos lineal de lo que creemos, pero con el pretexto de empezar un nuevo año me despido de ti, aunque eso solo sea un simbolismo de que se termina nuestro ciclo. Tu sabrás que en realidad me llevo guardado en el pecho todos nuestros recuerdos. Todos los ‘te extraño’ que se me acumulan en mi garganta por las mañanas, los días cuando cierro mis ojos para imaginarte de nuevo en mi cama y cuando de repente resuena en mi mente tu voz y tu risa. Cuando no puedo quitarme las ganas de morderte las costillas. 
Para el año que viene tengo un nuevo mantra: no quiero más drama. Sí, es increíble de creer pero quizás en un descuido lo logre. Y esto solo te lo digo para que te quedes tranquilo; no habrá más mails de enojo, ni cartas infinitas, ni llamadas raras que nos afloren sentimientos y solo nos hagan llorar. 
Estoy contenta por los dos porque cada uno por su lado empezaremos un nuevo año lleno de nuevos comienzos, con miles de posibilidades y estoy segura que vamos a estar bien.
Te amo con el alma. Aún te amo con el alma y deseo que cuando pase mucho tiempo y de repente alguien me hable de ti, me cuente que eres la persona más feliz. 

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Pau 🙂 

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