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Enero

Empecé el 2018 con muchísimo dolor de cabeza. Arrancar un año nuevo con migrañas no parece el plan más divertido, pero la fui piloteando.

Este mes en general es un recuerdo bastante borroso, sé que fui a Punta del Este durante un fin de semana con mis tíos, me junté con mi mejor amigo y fuimos a una fiesta (que según él iba a estar “re propia”) y terminó siendo una especie de festival para quinceañeros precoces. Ah, creo que la parte más interesante de todo esto es que vi al Duki. No, yo tampoco lo puedo creer. Vi al mismísimo meme modo diablo en persona, creo que mi vida es un meme.

La mejor parte de enero fue irme a José Ignacio durante más de 10 días con mis amigos. A esta altura ya es algo así como un ritual de iniciación que tenemos, cada año por estas fechas vamos a la casa de una amiga y bueno, está demás. Por supuesto que hay peleas por temas de convivencia, pero cada año vamos mejorando. 
El motivo de pelea que se repite siempre: “¿¿QUIÉN MIERDA TAPÓ EL WATER DE NUEVO??” 
Después de pasar tantos días rodeada de gente gritando, jugando al Camaleón, tocando la guitarra, el violín, el ukelele y despertándome tocando un fagot (no, no pregunten), volverme a Montevideo se sintió como irme al espacio exterior. Montevideo se movía en cámara lenta, no se propagaban las ondas de sonido, y no había más que vacío.

A finales de este mes fue que empecé a “verme” con alguien, aunque nuestra primera (y única) salida fue con otro amigo. Yo estaba súper emocionada porque hacía más de un año que nadie me daba pelota. Pensé “Por fin, este año no voy a estar sola de nuevo”.

(Alerta de spoilers, me pasé casi todo el año sola de nuevo).

Febrero

Me fui al Cabo Polonio, como todos los años hace más de 10 años. 
Esta vez me fui al Cabo emocionada por lo que me esperaba a la vuelta, cosa que nunca me había pasado. Los primeros días no me despegaba del celular, ya que estaba esperando su mensaje. Hasta que al final de la primera semana estando allá me llegaron las siguientes palabras: “Che, no creo que sea buena idea que sigas saliendo con él. Ya se está viendo con otra”.

Bueno, era obvio. Algo tenía que pasar. Siempre me pasa lo mismo. Mejor me paso el resto de mi vida sola. Ni dos semanas duró, creo que es un récord. Debe ser porque soy una boluda. Ya está. Me cierro de vuelta. No más pibes, no más nada. Capaz que no me lo merezco. 
Es eso, no me lo merezco.

Después de esto no me acuerdo de mucho más, sé que volví del Cabo muy desmotivada y sin ganas de encarar el año. Como dije, un año que empieza con migrañas no puede ser un buen año, ¿no?

Marzo

Ni idea qué pasó acá.

Empecé las clases y tuve un cumple de 15 en el que me divertí, por primera vez en mi vida pasé bien en un cumple de 15, shockeante¿Qué me pasa?

El 6 de marzo cruzamos a Buenos Aires con mis padres y mi mejor amigo. ¿El motivo? Ver a los Foo Fighters.

Vi a los Foo Fighters. Lloré durante más o menos la mitad del concierto. Las 4 horas de fila afuera del estadio valieron la pena. Fue de los mejores días de mi vida Dave Grohl te amo.

Abril

Descubrimos que mi gatita estaba embarazada. Nos moríamos de la emoción, era su primera camada, iban a ser hermosos y peluditos. Le hicimos una ecografía para confirmar. Se veían los corazoncitos, eran tres. Les vimos las columnitas vertebrales. Me morí del amor. Eran mis nietitos, los bebés de mi bebé.

Nos fuimos al Cabo el último fin de semana de abril. Yo tenía la sensación que algo malo iba a pasar, estuve todo el fin de semana con un extraño malestar.

Llegamos a casa y la gata estaba llorando, nos buscaba, no entendía nada. 
Corrí a ver qué le había pasado. Encontré un fetito muerto, frío, húmedo. Era todo negrito. Habría sido precioso. 
Esa noche fue horrible, tuvimos que llevar a mi gata, mi bebé, a internar de urgencias, que se nos moría. Se me moría mi bebé. 
Lograron salvarla, pero en el proceso perdió el útero y los dos fetitos que quedaban por salir. Lo que iba a ser una alegría terminó siendo de lo peor que me pasó en el año.

Por lo menos mi bebé sigue acá, conmigo. Ahora no la suelto más.

Mayo

Un mes de cagadas y cagadas. Además de todo me cagué de frío. Cierra y vamo.

Junio

HAY ALGO QUE SIGUE VIVOOooOOOOoo

Julio

El fin de semestre casi me mata. No dormí más de 3 horas por noche. Terminé entrando en una crisis nerviosa durante la última entrega, por lo que pasé todo el receso cubierta en psoriasis.

Lo único que tengo de este mes son muchas selfies con mis gatos.

Agosto

El año está pasando muy rápido pero a su vez siento que no pasó absolutamente nada.

Se debatió la Ley del Aborto en Argentina. Mis amigas y yo lloramos. 
No salió.

Me terminó de caer la ficha de las cagadas que me mandé en mayo, me dije “Vamo arriba que esto ya pasó”. No volví a mandarme cagadas. Punto para mí.

Setiembre

Cumplí 20 años y entré en crisis. ¿Soy adulta? ¿Soy adolescente? En mi mente sigo teniendo 14. ¿Cómo me ve el resto del mundo? Tengo que empezar a ser responsable. ¿QUÉ ES UN IMPUESTO?

MIERDA, TODAVÍA NO SAQUÉ LA CREDENCIAL.

Octubre

Para mí desde que empieza octubre se inaugura la temporada de Halloween. No me importa qué me digan, para mí todo octubre es Halloween.

El 29 de octubre fue especial, tuve un encuentro con alguien a quién ya conocía pero con quién nunca había hablado. Me quedé pensando en esta persona y no me daba cuenta por qué. (Mentira, sabía muy bien por qué).

31 de octubre, Halloween. Fui a la facultad disfrazada de bruja porque digamos que ya no me importa nada.

Noviembre

Ay, Noviembre. Me cambió todo. Fue el mejor mes del año. O de mi vida. Bueno, capaz que eso es exagerar. De cualquier forma, fue así:

Fiesta de Halloween, me di cuenta que me iba a enamorar. No me pregunten cómo, pero me di cuenta ni bien lo ví. Fue súper raro, pero hermoso. Sólo yo me enamoro de alguien disfrazado de agroboy.

Fuimos a ver a Roger Waters con toda mi familia, hasta con mis primas de 11 años. Mi padre y yo amamos Pink Floyd (lloramos CADA VEZ que vemos The Wall. 
Me quedan chicas las palabras para describir lo que fue esto. Creo que morí.

Fui a ver Bohemian Rhapsody con el que me gustaba. ¿Era una cita? ¿No era una cita? Le pedí auxilio a todas mis amigas y a todos mis compañeros de clase. La mitad me decía que no era una cita. La otra mitad me decía que no fuera boluda. 
(Era una cita)

El 16 de noviembre se cumplieron 6 años dese que fui a ver a Lady Gaga a Buenos Aires. Me pasé todo el día escuchando su discografía y cantando a los gritos. Te amo Gaga.  
Esa misma noche fui a Pancho Va con el que me gustaba. ¿¿Es una cita?? Vamos a comer panchos nada más, no es muy cita. ¿O sí? 
Terminamos jugando al Tutti Frutti hasta las 4 de la mañana. Obvio que le gané. Yo siempre gano en el Tutti Frutti.
(Ah, era una cita)

Vino mi familia de Estados Unidos. Hicimos pijama-partys con mis primos, la pasamos hermoso. Mi prima me enseñó todo sobre My Little Pony (si tu favorita no es Rainbow Dash no nos hables). 
Aunque estuviera hasta el cuello con las entregas de la facultad, mis primos lograron que pasara las últimas semanas de clases siendo la persona más feliz de mi universidad. Al menos es me gusta pensar a mí.

El 22 de noviembre festejamos Thanksgiving, sólo que en vez de pavo relleno comimos hamburguesas Shneck.

El 23 terminé las clases, exoneré todo y viva la pepa. Ahora paso a tercero de facultad. 
Inserte crisis de la mediana carrera.

Creo que fue acá que nos hicimos novios, pero no tengo mucha idea. Tampoco me preocupa mucho. Sólo sé que ahora puedo decir que era una cita.

Diciembre

Ya estoy de vacaciones, ahora no me importa nada. Es el último mes del año, ya está.

Hicimos una exposición con todos los trabajos más importantes de nuestra carrera. Vino toda mi familia, no me lo esperaba (casi me pongo a llorar).

Conocí a la familia de mi novio, nos fuimos para afuera, me insolé. 
No sean como yo, pónganse gorro cuando vayan a la playa. Ah, y el protector solar va en todo el cuerpo, no sólo en los tatuajes.

Hicimos un amigo invisible con mis mejores amigas y no pude controlar la emoción. No tenía un amigo invisible desde la primaria, parecía un golden retriever yendo a la playa por primera vez. Especialmente por lo inquieta. Estuve toda la noche saltando en mi asiento y sacudiéndome como un chihuahua. Amo a mis amigas, ¿les dije?

En el cumple de mi abuela bailé flamenco con las chicas de 80 años. Fue un fiestón.

Pasé Nochebuena con mi familia y Navidad con la familia de mi novio y a la noche con mis mejores amigos. 
Fueron las mejores fiestas en años, me divertí tanto que sentía que iba a explotar y me iba a salir confetti de adentro. O confetti o cerveza, no sé, pero de todas formas fui muy feliz.

Para rematar el año, hace dos días se me inundó la casa y no me puse a llorar. Creo que eso significa que estoy entrando en modo adulto. Otro punto para mí.

Hoy es 31 de diciembre de 2018, soy feliz, estoy tranquila y rodeada de gente que me quiere. No tengo cómo terminar esto, ya que el año en realidad no terminó. Voy a dejar un final abierto, porque la vida no está escrita y no tengo forma de saber qué vien después.

Y si alguien lo sabe, por favor, que no me lo diga. Me gusta ir averiguándolo por mi cuenta.

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